Viendo ayer noche el Racing - Real Madrid y a continuación el Valencia - Barça, uno se pregunta si ambos encuentros pertenecen al mismo deporte.
Fútbol con mayúsculas ha sido el partidazo que han realizado Valencia y Barça. El equipo de Emery lleva tres temporadas rozando la victoria ante los azulgrana, siempre planteando lucha al campeón desde el primer minuto del encuentro. Anoche con un planteamiento táctico de presión axfisiante en campo rival y con jerarquía suficiente para manejar la posesión del balón, a punto estuvo de conseguir la victoria. Utilizando la manera mas directa de poner al Barça en dificultades que es quitarle su mejor arma, la posesión del balón. Otra cosa es intentarlo y otra realizarlo, durante la primera hora de partido el Valencia lo consiguió.
Fue una hora de juego, lo que duró el fondo físico del equipo ché, la última media hora de partido y ante la imposibilidad de los de Emery de continuar a ese ritmo, el Barça apareció y pudo incluso llevarse el partido. Numerosas ocasiones tuvieron ambos equipos y a la postre el empate a dos parece mas que justo, después de ver el que es, de momento, el mejor partido de lo que va de temporada. Dos auténticos equipazos jugandose de tú a tú y llevando un fútbol atractivo para el espectador, de toque y velocidad como seña de identidad.


